domingo, 23 de junio de 2013

TRAGEDIA ARISTOTÉLICA

La Poética de Aritóteles_pdf
“La tragedia [es] imitación de una acción esforzada y completa, de cierta amplitud, en lenguaje sazonado, separada cada una de las especies en las distintas partes, actuando los personajes y no mediante relato, y que mediante temor y compasión lleva a cabo la purgación de tales afecciones” (19b 24-26).

La Poética es una obra de Aristóteles, escrita en el siglo IV a. C., entre la fundación de su escuela en Atenas, en el 335 a. C., y su partida definitiva de la ciudad, en el 323 a. C.. Su tema principal es la reflexión estética a través de la caracterización y descripción de la tragedia.

En estas, sus notas, Aristóteles estructuró según su parecer, como se debería escribir una tragedia, destacando conceptos, clasificando y definiéndolos. Estaba destinado a enseñar, y a ser oídos, no leídos.

Aristóteles separó los elementos esenciales de la tragedia en 6 partes:


  1. Fábula (mythos), 
  2. Caracteres (êthê), 
  3. Pensamiento (diánoia), 
  4. Elocución (lexis), 
  5. Melopeya (melopoiia) 
  6. Espectáculo (opsis).

 Las fábulas las clasificó en 3:


  1. Fábulas simples: Son aquellas en que el cambio de fortuna se da sin peripecia ni agnición,  Como es de suponer, esta última categoría es la superior.
  2. Fábulas episódicas: Son aquellas en que ni siquiera se da la verosimilitud o necesidad en la sucesión de las acciones
  3. Fábulas  complejas: Designan a las que presentan al cambio de suerte acompañado de peripecia y agnición.


En orden de mayor a menor valor catártico, Aristóteles propone cuatro tipos de desenlace:
  1. Que un personaje esté a punto de desarrollar la acción y obtenga la agnición justo antes de efectuarla;
  2. Que el personaje efectúe la acción y que, luego de finalizada ésta, obtenga la agnición sobre su acción;
  3. Que el personaje lleve a cabo la acción con agnición, y, por último,
  4. Que el personaje esté a punto de efectuar la acción con agnición y no la lleve a cabo.

Caracteres:
Aristóteles llamaba así a lo que hoy son los personajes, según él:
 "Habrá carácter si...las palabras y las acciones manifiestan una decisión "
 Podemos decir, que los personajes se definir por lo que hacen, sus acciones, y no por su 'caracterización'.

El postular la representación de caracteres ni virtuosos ni viciosos, sino en un grado intermedio entre ambas cualidades, pasa por varios motivos. Por un lado, no sería bueno representar a una persona virtuosa pasando de la dicha al infortunio, 
“pues esto no inspira temor ni compasión, sino repugnancia” (53b 35). 

En el sentido opuesto, tampoco sería bueno que una persona viciosa pasase en la fábula de la desdicha a la dicha, ya que eso no inspira ni compasión ni simpatía ni temor.

La "'compasión'" se refiere al personaje que es inocente y no merecería sufrir las consecuencias de su yerro ignorante, el temor a la situación que se nos presenta cuando vemos todas las cosas que les pasan a alguien que es semejante, en cualidades, a nosotros.

A la vez se describen cuatro cualidades indispensables de los caracteres:

1. Bondad: Se trata aquí de una bondad moral del personaje 

  “y esto es posible en todo género de personas; pues también puede haber una mujer buena, y un esclavo…”(54a 20).
2. Propiedad: el carácter presentado debe ser apropiado; por ejemplo, 

“es posible que el carácter sea varonil, pero no es apropiado a una mujer ser varonil o temible” (54a 23). 
Por supuesto, el sexismo era propio de la época.
3. Semejanza: En el caso que se presenten personajes históricos o que ya hubiesen sido presentados en otras obras poéticas, el poeta tendrá que representarlos de forma semejante a la que la tradición ha consagrado, aunque se le permita embellecerlos.

4. Consecuencia: Este punto propone también para los personajes la regla de la verosimilitud o necesidad, que supone una coherencia en la forma en que se presenta el carácter a lo largo de la tragedia. Por ello, 
“aunque sea inconsecuente la persona imitada y que reviste tal carácter, debe, sin embargo, ser consecuentemente inconsecuente” (54a 25).